miércoles, 28 de julio de 2010

Descubren en aguas canarias un coral tropical habitual en mares cálidos


Un equipo de científicos canarios ha descubierto en aguas de la costa de Tenerife una especie de coral tropical que hasta el momento tenía su máximo ámbito de expansión en Cabo Verde, y que puede haberse desplazado once grados de latitud más al Norte por el aumento de la temperatura en el mar.
Ana Santana
En concreto se trata de hidrocorales del género "Millepora" y su hallazgo ha sido descrito por investigadores del Departamento de Biología Animal de la Universidad de La Laguna, el Centro de Investigaciones Medioambientales del Atlántico y el Departamento de Biología de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Los científicos, liderados por el catedrático de Biología Marina de la Universidad de La Laguna, Alberto Brito, comenzaron a estudiar la especie después de que en 2008 un pescador submarino, Francisco Viera, descubriese en el Porís de Abona (Arico), al sur de Tenerife, una colonia de corales.
El estudio, al que ha tenido acceso la Agencia Efe, ha sido recopilado por la Agencia Canaria de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático, pues la aparición de estos corales podría estar causada por el incremento de las temperaturas en el Archipiélago.
Según figura en el texto, los resultados de las mediciones realizadas muestran que se trata de ejemplares de poca edad e indican un crecimiento notable en el período de un año.
Asimismo, se menciona que las condiciones climáticas actuales parecen favorecer el desarrollo de las colonias de esta especie de origen tropical.
La temperatura del agua en la zona oscila entre los 18 y los 25 grados centígrados después de que las islas hayan experimentado "una tendencia reciente al calentamiento, con un aumento de media de un grado en los últimos veinte años".
Al respecto, se detalla que hace seis años se produjo "un evento climático extremo" durante la época veraniega.
Alberto Brito explicó a Efe que los hidrocorales son los llamados "corales de fuego" por su alto poder urticante, pertenecen al grupo de los "Cnidarios" y dentro de ellos son "Hidrozoos", mientras que los corales típicos son "Antozoos".
La presencia de los hidrocorales sólo puede explicarse por su llegada en fase de "hidromedusas", en un proceso rápido de transporte de masas de agua desde las zonas tropicales más próximas a Canarias, se añade en el estudio.
Los investigadores aprecian además "evidencias claras del proceso de tropicalización" de varias especies de peces y, según indica Alberto Brito, desde mediados de la década de los 90 del siglo XX se inició un incremento progresivo de las especies tropicales, aunque muchas no parecen haber llegado a formar poblaciones estables.
Algunas, como el gallo aplomado (Canthidermis suflamen) y la caballa-chicharro (Decapterus macarellus) constituyen actualmente importantes recursos pesqueros en las islas más cálidas, las occidentales, añade.
El catedrático señala que en principio, hasta ahora no se han observado efectos negativos por la presencia de estas especies.
Por el contrario el hidrocoral, si se extendiese, tendría una gran capacidad de transformar los fondos costeros, pero por ahora está muy localizado, precisa.
"En realidad, desde mi punto de vista, hasta el momento el mayor grado de transformación achacable al cambio climático es la desaparición de las praderas someras del alga parda "Cystoseira abies marina" (musgo amarillo u orchilla) de grandes extensiones de costa de las islas occidentales y centrales", detalla.
Esto significa "una pérdida importante" desde el punto de vista ecológico ya que era el soporte de un importante ecosistema, explica Alberto Brito, quien subraya que otro aspecto relevante es la proliferación puntual de algunas microalgas de origen tropical productoras de toxinas causantes de enfermedades como la ciguatera.