Mostrando entradas con la etiqueta Escrito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escrito. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de febrero de 2013

Carta a Guacimara Medina, Viceconsejera de Medio Ambiente


Vía: benmagec.org


La Laguna, 6 de febrero de 2013
Señora Viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias,
Desde Ben Magec-Ecologistas en Acción nos dirigimos a usted con objeto de solicitarle, formalmente y por escrito, una reunión.
Llevamos desde octubre del año 2010 intentando concertar esta reunión con usted, llamando por teléfono a su gabinete y ha sido infructuoso. Desde esa fecha usted misma se comprometió, personalmente, a convocar a esta organización para informarle del proceso que, supuestamente, estaba liderando con objeto de solucionar la grave situación planteada tras la aprobación del nuevo Catálogo de Especies Protegidas de Canarias.
Desafortunadamente, no nos ha quedado más remedio que recurrir a la presentación de esta instancia, que hacemos pública como medida de garantía, dado que no ha cumplido con su compromiso de convocarnos, ni tampoco nos ha atendido en las reiteradas ocasiones que lo hemos intentado.
Aunque, como Federación de colectivos ecologistas nos gustaría poder tratar varios temas de interés y urgencia relacionados con el estado de conservación de la biodiversidad y los ecosistemas, el objeto de esta solicitud es, principalmente, recibir información sobre los trámites que está siguiendo esa Viceconsejería para solventar lo más rápido posible, la grave situación en la que quedaron cientos de especies de flora y fauna silvestres de Canarias tras la aprobación del nuevo Catálogo de Especies Protegidas.
En este sentido, y tras el compromiso adoptado por ese Órgano ambiental del Gobierno de Canarias, esta Federación únicamente conoce una propuesta de nuevos criterios para la elaboración de un Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y su correspondiente Catálogo de Especies Amenazadas, en la que Ben Magec-Ecologistas en Acción participó mediante la presentación de sugerencias en diciembre, pero sobre la que no se nos ha notificado ningún otro avance.
Advertimos, no obstante, que existen razones sobradas para esperar celeridad en la tramitación de un instrumento que permita salvar esta difícil situación, que tras casi dos años permanece totalmente congelada. Por un lado, queremos recordar la preocupación manifestada por la actual dirección política de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias en el momento en el que se aprobó el actual Catálogo, cuyos titulares entonces ejercían el papel de oposición. El Partido Socialista prometió que, en caso de producirse un cambio político que le otorgara la custodia del medio ambiente canario, se iniciaría inmediatamente un procedimiento que eliminara el vigente Catálogo de Especies Protegidas.
Por otra parte, una vez en el cargo, prometieron elaborar una nueva Ley de Biodiversidad, un instrumento mediante el cual se pudiera derogar de facto la Ley del nuevo Catálogo, y que sirviera para crear uno nuevo mediante criterios científicos contrastables, cuya elaboración se abriera a la participación, y cuyas posibilidades de modificación posterior fueran asimilables a las recogidas en el anterior Decreto 151/2001, de 23 de julio, por el que se crea el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias.
Consideramos fundamental que se aceleren los trámites para la elaboración de esta nueva Ley según el procedimiento acordado, garantizando el rigor técnico y la participación de todos los agentes interesados. Pero a la vez, advertimos que el tiempo juega en contra, tanto porque nos encontramos a mitad de legislatura, como porque la biodiversidad canaria se encuentra actualmente en un estado de máxima indefensión.
Es por ello que esta organización solicita la tramitación urgente desde su Centro Directivo, para que el Gobierno de Canarias presente al Parlamento la solicitud de derogación inmediata de la Ley 4/2010, de 4 de junio, del Catálogo Canario de Especies Protegidas, y que vuelva a recuperarse el Decreto 151/2001, de 23 de julio, por el que se crea el Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias, mientras se impulsa el trabajo de los nuevos criterios y de las nuevas evaluaciones de especies.
La Ley 4/2010 no sólo es perjudicial para multitud de especies amenazadas en Canarias, sino que también incumple gravemente con la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, rebajando la protección genérica dada por la Ley estatal para las especies protegidas.
Asimismo, solicitamos que en paralelo se produzca un impulso fuerte y real, con todos los recursos que sean necesarios, para la elaboración de una Ley canaria de Biodiversidad. Consideramos fundamental iniciar, ya mismo, el proceso de participación ciudadana en los trabajos preliminares de redacción del borrador de esta Ley, por parte de todas las instituciones científicas, sociales, políticas, administrativas y de toda la ciudadanía implicada.
Por todo ello, y una vez más, Ben Magec-Ecologistas en Acción solicita, a la mayor brevedad, una reunión con doña Guacimara Medina, Viceconsejera de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias.
Atentamente,
Ben Magec-Ecologistas en Acción
Nota: Como esta organización está compuesta por personas que ejercen su función de forma voluntaria y altruista, y dado que es preciso conciliar sus responsabilidades laborales con el tiempo dedicado a la defensa del medio ambiente, rogamos que esta reunión tenga lugar después de las 12:00 h cualquier día excepto los martes.

martes, 29 de marzo de 2011

Carta por un periodismo ambiental digno

Sofía Menéndez*
Marzo 2011

Hola a todos. Ante la mesa redonda que propone el Cabildo Insular de Fuerteventura "Naturaleza y Medios de Comunicación, Nuevos Retos" que se celebrará el próximo jueves, 24 de marzo, en el Salón de Actos del Real Jardín Botánico-CSIC en Madrid, y como por desgracia no puedo acudir al estar en Fuerteventura, quiero explicar en esta carta lo difícil que es ejercer el periodismo ambiental en esta isla.

Aquí a los periodistas que no hacen preguntas fáciles, se les considera RADICALES y son tratados como proscritos. Estamos marcados por el hecho de poner en entredicho el proyecto de ingeniería que se quiere hacer en la Montaña de Tindaya, la montaña más protegida por ley de Canarias. Esto, nos ha supuesto un verdadero calvario, del que yo personalmente me siento orgullosa porque creo que un periodista tiene que ser la voz de la conciencia ante los que gestionan nuestro dinero y supuestamente nuestros intereses. Y este proyecto es un auténtico despilfarro, contrario a cualquier lógica sostenible, lo pinten como lo pinten.

También me siento orgullosa de denunciar urbanizaciones ilegales, cuyos Planes Parciales han sido anulados por los tribunales; de publicar en los medios de comunicación nacionales convenios urbanísticos de muy dudosa legalidad y desde luego nada convenientes para el conjunto de la sociedad y si para los intereses de unos pocos.  Orgullosa igualmente de denunciar como en esta isla de frágil belleza desértica se apuesta a la vez por un parque nacional de “zonas áridas” y por construir el campo de golf mayor de Europa (en Majanicho).

Así mismo siento el orgullo de  defender las especies en peligro de extinción como la Avutarda – Hubara, que  es el símbolo de la naturaleza de Fuerteventura y cuyo hábitat actualmente está siendo arrasado por la construcción de una autovía que cruza de norte a sur la isla, destruyendo además un paisaje único al precio de 2,5 millones de euros cada kilómetro.  Y todo ello cuando las actuales carreteras carecen de simples arcenes.

Me enorgullece ejercer mi profesión en Fuerteventura denunciando la central térmica que pretenden instalar en una ZEPA - zona de especial protección para las aves -, mientras se está manipulando en la Unión Europea para desproteger el área, en vez de apostar por las energías renovables, en una isla donde el sol y el viento son unas constantes diarias.

Hace diez años concretamente el 11 de septiembre del 2001, cuando ardían las torres gemelas en Nueva York inicié un programa en una radio local independiente, Radio Sintonía , donde he podido ejercer mi profesión con libertad, aunque prácticamente sin medios y desde luego ninguna ayuda institucional aunque sea un programa que sobre todo potencia y defiende la naturaleza de Fuerteventura y trata de sensibilizar a la población sobre la importancia del medio ambiente. Me siento orgullosa de tener oyentes que graban el programa y que la gente te pida que continúes a pesar de las muchas dificultades. 

He tenido la suerte de poder escribir para medios de comunicación externos como El País, Interviú, Tiempo, Integral, Quercus, etc...; pero si hubiera tenido que vivir de los medios locales me hubiera sido completamente imposible hacer un periodismo mínimamente libre.

Sí porque ejercer un periodismo crítico en la isla de Fuerteventura es nadar contra corriente y de verdad es difícil, amargo y hasta peligroso. Y es que realmente la preocupación por el
medio ambiente de las instituciones es una simple apariencia.

¡Que paradojas tiene Fuerteventura; el Cabildo Insular organiza en la capital del Reino, un debate sobre Medios de comunicación y naturaleza, cuando es prácticamente imposible ejercer el periodismo libremente en la isla!

El gran Reto de los medios de comunicación en España es que en lugares pequeños como Fuerteventura sea posible ejercer la critica y el periodismo sin cortapisas.


*Periodista ambiental.

jueves, 20 de mayo de 2010

Rebelión en la fauna. Por Jaime Coello Bravo


Rebelión en la fauna

A las 5 de la mañana, los animales comenzaron agruparse. Los de la alta montaña fueron avisados los últimos, pero a esa hora ya estaban listos para volar o marchar hacia las costas. Un bisbita caminero le comentó a una pimelia que estuviese tranquila, que ese día no era de caza, sino de despedida, de fin de ciclo y de éxodo. Los cernícalos difundían los mensajes a intervalos regulares, manteniéndose estáticos en el aire, con un enérgico y rítmico batir de alas. Los conejos, siempre tímidos y coquetos se dejaron ver los últimos y con sus grandes orejas captaban las consignas que venían desde el aire y  las repetían con un hablar atropellado y nervioso.